Toda adicción, como cualquier cosa llevada al extremo, es mala. Aunque en estos tiempos modernos, han surgido nuevos tipos de adicción, de los cuales aun se conoce poco, y son motivo de estudio por muchos psicólogos, quienes tratan de crearles nuevos nombres. Para eso son especialistas, los psicólogos. Cualquier cosa es un problema, un desorden o una adicción. Y mientras mas haya, mejor. Mas consultas, mas ingresos.
Mi nombre es Jorge, y soy un Farmvilleadicto. No, ya en serio. No lo soy, pero alguna vez estuve cerca. No me cansaba de dar click en esos diminutos cuadritos, esperaba y contaba las horas, haciendo cálculos mentales para saber a que hora debía recoger mi cosecha. Discutía y le mendigaba a mis amigos para que, por favor, me enviaran regalos y vacas, pollos o lo que fuera. Todo con tal de tener la granja mas bonita… Horas de desvelo, ratones con el click desgastado. Hasta que un dia dije “Ya No Mas!” y removí esa aplicación de mi facebook. Pero me seguian llegando invitaciones para ser vecino de mis amigos, regalos, casitas, cercas, vacas, pollos, de todo! Me incitaban a regresar. Era la tentación del mismísimo Belcebú! Pero bueno, gracias a Mark Zuckerberg y su genial idea de poner un botón de “bloquear aplicación” nunca mas volví a saber de FarmVille.
Y ahora, con la mente mas despejada, me propuse realizar un detallado estudio de “Porque deje de jugar al FarmVille?”. Despues de intensas horas analizando datos y de sumergirme en lo mas profundo de mis pensamientos, logre graficar mis resultados y esto es lo que descubrí:
Así que ya saben. Es ridículo jugar a eso.




